Con permiso de mi buen amigo de Marronynegro haré acopio de sus optimistas consejos para afrontar la dura realidad. Porque lo que es, es.
Han sido tres meses difíciles, y seguro que no será fácil lo que queda, pero hay que seguir adelante. Porque todos tenemos derecho a vivir nuestra propia vida.
Y aunque el resultado no ha sido el mejor. No se puede obligar a nadie a que te acompañe en tu vida, por muchas etiquetas sociales que tenga, si esa persona se niega de manera virulenta.
Yo tengo la conciencia tranquila porque he puesto todo de mi parte sin haber sido la causante de la situación. Y a veces es mejor dejar de intentar nada porque no depende de ti.
Así que a seguir cada uno por su camino y el que quiera caminar junto a mi ya sabe que sendero estoy recorriendo.
Nos leemos aceptando las cartas que nos da la vida, porque un buen jugador de póquer no es el que mejor mano tiene sino el que mejor saber jugarla.
PD: Te echaré de menos Salamanca.